La prehistoria del Cine de las 3 X

marzo 28, 2019 en

La prehistoria del Cine de las 3 X

Debo empezar este texto preguntando

¿Qué es el Porno?

Pues no es otra cosa que la

excitación sexual

producida por imágenes, objetos o actos que no necesariamente están ligados al sexo per se. (Véase por ejemplo los fetiches con objetos). Esta escueta respuesta nos deja listos para irnos como lanza en ristre con la siguiente premisa: todos absolutamente todos, hemos visto una imagen o una película

pornográfica,

no importa si eres mujer, hombre o transgénero. Algunos se iniciaron a escondidas apoderándose de aquella cinta en beta o vhs refundida entre el cajón que el papá mantenía casi siempre bajo llave. Otros iban detrás de la colección de revistas de su hermano mayor o cuando no había más, muchos se echaban una magnolia evocando mentalmente los

pechos desnudos

de la vecina. En otras palabras, el orden de los factores no alteraba el pajazo. Y la explicación es simple, todas las

imágenes sexuales

explícitas tienen el poder de estimular tu cerebro con la inundación de una sustancia llamada dopamina, un neurotransmisor que además de estar relacionado con las funciones motrices, también rige tus emociones y los sentimientos de placer. Pero, como lo detallaremos a continuación, las imágenes de

sexualidad humana

no siempre fueron

eróticas

o

pornográficas,

hoy cuesta creerlo, pero es cierto.

El Porno en la era de los picapiedra

Las primeras imágenes con

desnudos humanos

se pueden rastrear en el periodo paleolítico en forma de grabados o de figuras talladas en piedra. Se cree que las figuras femeninas con

rasgos sexuales

exagerados, estaban asociadas a rituales agrícolas destinados a consagrar la fertilidad de la tierra, la caza, la abundancia y la recolección de frutos. Un ejemplo de lo anterior lo podemos encontrar en las denominadas Venus de Willendorf y Malta, también llamadas las

“Venus impúdicas”

que datan aproximadamente del año 25.000 A.C. y cuyo fin se cree no estaba destinado a la

estimulación sexual

sino a la exaltación ritual y religiosa.

El Porno en la era de los picapiedra

El Porno en los presocráticos

Dicen que con los griegos, la cosa se puso más seria. Ya que el concepto de

sexualidad y erotismo

que nos legaron se podría ajustar al actual. Mucho antes de que el pecado fuera inventado y de que las convenciones éticas del sexo fueran en algún sentido instauradas por la religión, los griegos se vanagloriaban de sus relaciones

homosexuales

y sus prácticas de

pederastia.

En algunos de sus grabados en cerámica y esculturas se pueden observar las primeras imágenes homosexuales. No es casualidad que “hacer un griego” fuera lo mismo que decir

sexo anal.

Y es que el

homosexualismo

era ampliamente aceptado y practicado por los guerreros griegos que iban a las batallas. Ellos tenían asignado un compañero que les cuidaba las armas y les prestaba el ojete para que desfogaran las tensiones y ansiedades causadas por la guerra. Asimismo, existían las figuras del

erastés

y el

erómano.

El primero era encarnado por un hombre mayor y el segundo por un joven que sería iniciado en las prácticas carnales, mientras recibía protección y educación hasta cuando se convirtiera en un hombre adulto. Por otra parte, en la cultura griega era bastante común los

Herma,

una figura de piedra sobre el cual se erigía comúnmente un busto del dios

Hermes,

el cual era adornado con un pequeño falo erecto que simbolizaba protección, masculinidad y disposición a las armas. Dichas figuras monolíticas eran ubicadas frecuentemente a las puertas de un mercado o plaza pública, la gente solía realizar unciones con aceite de oliva sobre el

falo

para atraer la buena suerte. Resulta curioso cómo los griegos consideraban que los

penes pequeños

encarnaban el ideal de belleza perfecto, esto último solo quiere decir que

John Holmes

o

Mandingo

nacieron en la época correcta.

El Porno en los presocráticos

El porno del imperio

Los Romanos llevaron las cosas a otro nivel desarrollando prácticas

sadomasoquistas.

Esto se puede intuir al contemplar las famosas ruinas de

“La Villa de los Misterios”

halladas en las ruinas de Pompeya. Del mismo modo, los Romanos llevaban a cabo actos públicos sexuales como las

bacanales

o las

florarias

(fiesta de las prostitutas). Al igual que en la era griega, la era romana estuvo marcada por una multitud de referencias

eróticas

e

imágenes fálicas

por doquier. La lujuria de los romanos era tal que los falos eran indicativos de buen gusto y muy a menudo, también eran considerados como una señal de que en la zona existía un prostíbulo. El cual era un lugar de goce y disfrute, tan loable como un estadio de fútbol actual o como un parque de diversiones.

El Porno del Imperio

El porno a la oriental

El arte erótico también fue una prominente tradición en Japón, China, la antigua Persia y la India. Sería en este último país en donde se editó la que es considerada la primera obra porno,

El Kama-sutra

(Aforismos sobre la sexualidad) escrita por un religioso llamado

Vatsiaiana,

en el que describe cerca de 64

posturas sexuales

dibujadas a mano. Se podría pensar que algunas de estas posturas eran un poco exageradas, tanto que solo parecen ser aptas para parejas contorsionistas. Otro referente interesante que podemos rastrear en la india, son las geniales esculturas del templo de

Khajurana,

las cuales datan del siglo XI. El motivo por el cual fueron construidas no está claro. Unos dicen que tiene una intención didáctica para complementar el Kama-sutra, pero otros creen que fue un templo construido para consagrar el matrimonio entre el dios Shiva y la diosa Parvati. Otra referencia erótica que nos llega de

Japón

son los

Shunga,

ilustraciones de tipo sexual que datan del periodo

Edo

y que fueron practicadas como un arte mayor por los pintores más reconocidos de su tiempo. Otro arte derivado de los Shunga, son los

Netsukes,

pequeñas esculturas que proliferaron hasta bien entrado el siglo XIX cuando la fotografía fue inventada.

El porno a la oriental

El Porno del Oscurantismo

Durante el medievo la influencia negativa que tuvo la religión en el arte no previno la proliferación de la imaginería erótica. Nada fue lo mismo después de la invención de la imprenta de Gutemberg en 1398. Paradójicamente algunas de estas ilustraciones eróticas pasaron a ser un lujo solo para los que podían acceder a ellas. No obstante, varios siglos después, en 1839 la invención del

Daguerrotipo,

el padrino de la fotografía, acabó de popularizar las

ilustraciones pornográficas

gracias a su técnica de impresión mediante la aleación de micropartículas de mercurio y plata.

El Porno del Oscurantismo

El Porno del Renacimiento

Durante este periodo se pueden encontrar múltiples imágenes, grabados y esculturas de cuerpos desnudos, pero, no necesariamente con inclinaciones eróticas. Más bien se trataba de una representación alegórica del retorno a los cánones de la naturaleza. Sin embargo, obras como Il Modi, también conocida como Los Dieciséis Placeres fueron perseguidas y enviadas a la hoguera por el Papa Clemente VII. Tanto el dibujante como el impresor fueron enviados a prisión. No obstante, lo que no sabía la iglesia, es que gracias a su prohibición, no hicieron sino alentar a que se publicaran más ejemplares de Il Modi pero de manera subterránea, creando así el primer

porno underground

de la historia.

Habemus porno: la época moderna

Hay una teoría que dice que tras la invención de la fotografía en 1837 y posteriormente el cine en 1895; posiblemente 5 minutos después de cada invento había una mujer siendo fotografiada o filmada justo como dios la trajo al mundo. Por otra parte, se cree que

el primer desnudo oficial

del cine apareció en 1896 en un corto llamado

Le Bain

cuando la actriz

Louis Willy

se quita la ropa para meterse en una burbujeante bañera. Un poco más adelante, el alemán

Oskar Messter

rodó otra serie de filmes en los que retrataba mujeres sin ropa haciendo gimnasia, bailando o bañándose, sus películas serían precursoras de las denominadas

Stag Movies,

filmes visionados por hombres en burdeles, fiestas privadas o despedidas de solteros. Ahora, los historiadores creen que las primeras

películas porno

de la historia fueron la francesa

A L’Ecu d’Or ou la bonne auberge

en 1908, sobre un soldado que al parecer contrata los servicios de una cortesana. Del mismo modo, encontramos

Am Bend

de 1910 en donde aparece una mujer masturbándose antes de tener sexo con un hombre y por último podemos citar a la película

El Satario

de 4 minutos con 32 segundos de duración. Se presume que la película fue rodada en la argentina entre 1907 o 1912, hay quienes dicen que fue la primera porno de la historia, pero otros lo rebaten. La historia gira entorno a un grupo de ninfas que son acechadas por un sátiro que secuestra a una de ellas y se la lleva a un paraje desolado para practicar sexo oral y varias poses antes de que el otro grupo de ninfas llegue al rescate.

Habemus porno: la época moderna

Con todo lo dicho, creemos haber cubierto la denominada prehistoria del cine para adultos, una empresa tabú que siempre consigue mantenerse a flote y no en cualquier barco, pues se trata de un industria multimillonaria que nunca parece detenerse, ni para tomar impulso.
Si te gustó este artículo déjanos un comentario o mejor, podrías contarnos ¿cuál fue la primera película triple X que viste?

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