Eyaculando con el giro giro & pum pum

abril 12, 2019 en

Porno para ellas

A veces es mejor tener

amigas

que plata. O mejor aún,

es mejor tener amigas

con plata como la Vero, una niña hija de papi y mami. Siendo realistas lo de niña es más un eufemismo porque la Vero —así como dice la canción de Arjona— va camino a convertirse en una “señora de las cuatro décadas”. Pero la tipa está re buena: tiene un rostro angelical, tiene cintura de avispa,

un culazo

que parece esculpido en mármol por Miguel Ángel y un par de lolas en tamaño 36 doble D

ensiliconadas

con el bisturí de su propio padre, quien es uno de los mejores cirujanos plásticos del país. Pero esta historia no es propiamente sobre la Vero, solo los estoy poniendo en contexto. Por ahora digamos que lo que a unos les sobra a otros les falta porque Vero tenía la vida resuelta en términos monetarios pero le iba como a perro en misa con los

hombres.

Casi todos los novios o

amores fugaces

que había tenido o estaban con ella por la plata o por llevársela a la cama.

Un Culazo

Recuerdo que era viernes Santo e iban siendo las ocho. Lo tengo claro porque en uno de los noticieros de los canales privados tienen una sección de entretenimiento llamada “solo porque hoy es viernes” la cual pasan hacia el final de la emisión de las 7. Se trata de una serie de videos “divertidos” con bloopers deportivos o con animales haciendo pendejadas, supongo que está ahí para animar a los que nos quedamos en casa solos y desparchados. “¿Solo porque hoy es viernes? valiente gracia…” Pensé abrumada por el aburrimiento pero de repente en mi celular empezaron a sonar los —Tatata tannn… Tatata tannn…— de la quinta de

Beethoven

que tengo configurados como ringtone y en el identificador se leía “Cuchibarbie”, así que contesté de una:

—Hasta por fin te acordaste que tenías una amiga, maldita ingrata, cuente a ver— le dije pero la Vero estaba atacada en llanto. —Hay mi Vero qué te pasó ¿por qué estás llorando?— pregunté —Amiga, todos los hijueputas hombres son unos perros— me respondió mientras yo por dentro pensé (cuéntame algo que no sepa) —si te contara— dijo mientras escuché sonarse la nariz —Todo este tiempo Óscar me ha estado engañando con

una vieja

que estudia con él en la universidad. Y la

puta

esa es horrenda— exclamó al tiempo que soltó otro fuerte sollozo que me daba a entender que le importaba más el físico de la

fulana

esa; aún por encima del hecho de que su ex le había estado hundiendo el canario a otra. —Qué horror amiga ¿y qué vas hacer?— le pregunté. —Ya lo mandé a comer mierda, tiré todas sus cosas por la ventana del apartamento y pasó un loco y se las llevó— dijo mientras pasaba del llanto a una estrepitosa e

histérica carcajada.

Histérica carcajada

—Bien merecido que se lo tenía el condenado ese, por perro— le dije mientras yo también me unía al frenesí de la risa. —¿Y ahora cuál es el plan?— exclamé. —pues nada, será seguir viviendo la vida loca, porque no hay pa’ más. Vámonos de rumba y chupemos alcohol para ahogar estas penas. Yo te voy a estar esperando en Paraíso, ya le dije a mi chofer que te recoja y te lleve, allá nos vemos querida—. Y colgó. Ahora sí parecía viernes. Me duché tan rápido como pude, cogí mi

vestido de enterizo negro,

unos stilettos rojos y estuve lista.

No llevaba ropa interior,

solo pestañina y mi labial púrpura intenso, me miré al espejo y me hice un auto guiño. —la noche aguarda— pensé en voz alta y luego escuché el —din dón— del timbre que era la señal de que mi carruaje había llegado. La ruta hasta la disco fue de 25 minutos. Para cuando llegamos había una larga fila en la entrada así que le timbré a la Vero para decirle que me demoraba un poco para entrar pero ella solo me dijo que esperara un momento.

Unos 10 minutos después la Vero llegó acompañada de un güero de 2 metros de alto y me dijo —Lore mira te presento, él es Logan, es escocés y está en la ciudad para dictar una conferencia sobre

sexualidad femenina

— (¡tómame ya! soy toda tuya) dije mentalmente mientras el tipo estiraba su mano para estrechar la mía pero como todo un caballero sujetó mi mano y la besó, justo como en las películas. Yo quedé flechada, totalmente anonadada y en el acto le dije mientras tragaba saliva (glup) —Mucho gusto mi nombre es Lorena— y él respondió en un español bastante claro por cierto: —el gusto es mío—. Ahora, recuerdan cuando les dije que es mejor tener amigos que plata. Pues la Vero me abrazó por la cintura y nos abrimos camino serpenteando entre la gente que hacía fila para entrar a la disco, escoltadas por Logan que no hacía sino echarme unas miradas de esas que matan, yo creo que era más una de esas

miradas que desnudan.

Al llegar a la entrada los dos gorilas que requisaban en la puerta, vieron a Vero y simplemente quitaron la cadena de seguridad y nos dejaron pasar ante la mirada atónita y desconsolada de los que hacían fila. Debimos haber dado unos 15 o 20 pasos hasta llegar a la zona VIP, ubicada a solo unos metros de la pista de baile Iluminada con luces de neón púrpura. Nos sentamos había otro tipo con una

sexy

barba de montañés, vestido con botas texanas, pantalones ajustados y una camisa manga sisa que dejaba ver que tenía tatuado hasta el apellido. Su nombre era Tomas Brolin y venía de Suecia. La Vero ya había entrado en confianza con el tipo, pues sin avisar se le sentó en las piernas y

se empezaron a besar

de una forma tan candorosa que hasta Logan dijo jocosamente —hey tranquilo amigo, guarda un poco para mañana— y este respondió —Y es que acaso no te han enseñado que no debes dejar para mañana lo que puedes hacer hoy. Más aún con una

mujer tan hermosa

como esta, es casi como si hubiera ganado la lotería— Todos soltamos una sonora carcajada y la Vero y yo nos miramos con cara de que la cosa iba estar muy buena.

El despecho de la Vero se había desvanecido. Y cómo no, pues un clavo saca otro clavo; o en el

argot sexual,

una polla

saca otra polla. Yo estaba muy contenta por ella, porque Vero no solo es una

mujer super sensual,

sino que es una gran amiga y sinceramente no se merecía la suerte que había tenido con los hombres. Yo por mi parte estaba entrando en confianza con Logan, habíamos bebido tal vez unos 8

Jägerbomb

y hablábamos de muchas cosas hasta que me tiré el aventón y le pregunté: —cómo es eso de que vas a dar una conferencia mañana, no está un poco tarde como para madrugar, ¿Cuál será el tema?— él bebió otro shot de

Jäger

y dijo —Lorena disculpa que te lo diga pero empiezas a sonar como mi madre, además solo se vive una sola vez y la vida se hizo para pasarla rico o acaso no te estás divirtiendo— seguidamente se me acercó y me susurró al oído: —

¿alguna vez has eyaculado?

— yo giré mi cabeza y mirándolo a los ojos le dije —muchas veces—.

¿alguna vez has eyaculado?

Luego se me acercó todavía más y apoyó su mano derecha muy cerca de mi entrepierna y volvió a susurrar —estás segura de que alguna vez te has corrido a chorros— yo me reí tan duro que por un instante saqué del acaramelamiento a Vero que me miró por 2 segundos antes de volver a fundir su lengua en la boca de Tomas — A chorros no, yo me mojo mucho cuando estoy

cachonda,

pero que me venga a chorros jamás, ni que fuera un hombre, tú estás loco. ¿No me digas que sobre esto tratará tu conferencia?— le dije con cierto sarcasmo. —Así es, déjame contarte que las mujeres sí se pueden correr incluso más que los hombres, solo que se requiere aplicar ciertos estímulos y técnicas. Lo que pasa querida es que como vivimos en una sociedad tan machista, hasta las mujeres creen que

eyacular

es un mito. Pero es un hecho que todas las mujeres se corren.— Concluyó colocando un timbre de voz de

sexólogo

borracho que hablaba muy en serio y continuó —Generalmente hay dos causas que pueden explicar por qué hay algunas mujeres que dicen no eyacular. La primera es lo que se conoce como una

eyaculación retrógrada.

El

fluido vaginal

producido por las

glándulas de Skene,

se va directamente a la vejiga. La segunda causa es que la cantidad de fluido a eyacular es imperceptible. Sabías que el promedio de fluido secretado está entre los 4 mm. y los 50 mm. Ahora,

el porno

se ha encargado de mitificar la

eyaculación femenina

con un truco al que llaman el

squirt,

que es en parte fluido vaginal mezclado con abundante y tibio chichi—

Yo dado al volumen de la música o del alcohol, no lograba seguirle el hilo a su disertación

sexopedagógica,

además en mi mente solo pasaban imágenes en las que nos visualizaba entrepiernados tirando como Adán y Eva —Es más— continuó —en las mujeres es posible

eyacular sin orgasmo,

cosa que en los hombres es imposible. Sin embargo hay mujeres que se preocupan demasiado por tener un

orgasmo

al punto de que se olvidan de disfrutar— hizo una pausa se tomó el último Jägerbomb y concluyó volviéndome a hablar cerca al oído —pero basta ya de teoría, qué dices si pasamos a la práctica— A lo que yo respondí —por supuesto, estar con un sexólogo debe ser un polvo certificado, además vamos a ver si en realidad puedes conectar la teoría con la práctica— Y así fue, nos paramos, nos despedimos de Vero y Tomas y abordamos un uber rumbo a su hotel. Durante el trayecto, el tipo ya me tenía mojada con solo

pellizcar mis pezones

al tiempo que me daba

besos húmedos

por el cuello y mordisqueaba los lóbulos de mis orejas. Para cuando entramos en el ascensor no tenía duda de que Logan era todo un especialista en encontrar y estimular las

zonas erógenas de una chica.

Zonas Erógenas

Tan pronto entramos en su habitación

me desvistió lentamente,

él también se quitó la ropa, me cargó y mientras caminaba hacia la habitación principal me dio los besos con lengua más sabrosos que hasta ese momento me habían dado. Luego me colocó boca arriba sobre la cama con la delicadeza de un joyero, me miró a los ojos y dijo: —eres realmente hermosa, pero eso ya lo sabes— yo no pude responder palabra alguna, pero sé que me sonrojé como un tomate. Seguidamente, Logan cogió una almohada, la colocó debajo de mis

glúteos,

sujetó mis piernas por los tobillos para levantarlas hasta que formaron un ángulo de 30 grados con relación a mis

senos

y dijo —voy hacer que te vengas como un chorro… Estás lista— yo volví a tragar saliva (glup) y solo pude asentir con la cabeza porque estaba tan caliente que no conseguía pronunciar palabra alguna. En el acto hundió su cabeza sobre mi sexo y empezó a lamer mis entrepiernas al tiempo que acariciaba mis muslos de arriba hacia abajo con caricias eléctricas que salían de las yemas de sus dedos. Poco a poco se fue acercando a mi

vagina,

pero no hacía nada en mi

clítoris

(todavía) solo me lamía los labios inferior y superior al tiempo que se volvía a concentrar en mis entrepiernas.

Yo ya estaba súper mojada y creía que si era verdad eso de los 50 mililitros, ya no me quedaba nada ni siquiera para expulsar un chorro chiquito; pero no importaba, porque jamás nadie me había practicado un

sexo oral

así. Mi rostro se metamorfoseaba entre distintos

mohines lúbricos

y mis

gemidos

sonaban a fuertes decibeles. Me di cuenta de que Logan estaba a la mitad de la “operación chorro” porque se empeñaba en hacerme distintas caricias. Me encantó cuando con cierta brusquedad abrió todavía más mis piernas y luego introdujo su meñique izquierdo en mi ano y su pulgar en mi vagina y con sus dientes incisivos agarró una parte de mi clítoris se lo metió en la boca y movía su lengua de arriba para abajo. Yo estaba sudando y mi cuerpo involuntariamente se contraía —creo que ya estamos cerca, ha llegado el momento de aplicar el giro giro y pum pum— dijo al tiempo que me introdujo en mi vagina sus dedos anular e índice hasta las segundas falanges —voy a empezar a estimular tu

zona G,

pero necesito que me ayudes pujando como si quisieras orinar. Yo hago 2 movimientos circulares con mi anular y medio para luego presionar tu punto G con dos golpecitos y repito el movimiento, por eso lo llamo

giro giro y pum pum,

sé que suena como a nombre de canción de reggaeton— se rió y continuó como si de nuevo estuviera impartiendo otra lección —Ahora concéntrate en disfrutar y prométeme que si tienes la sensación de orinar no vas a contraer los esfínteres, solo relájalos—

Chorro tibio y transparente

Yo como toda una discípula aplicada, seguí sus instrucciones, él siguió aplicando sus técnicas por unos 15 minutos más hasta que de repente sentí muchas ganas de orinar y como él me dijo lo dejé escapar todo. Fueron unos 10 o 15 segundos en el que mi

coño

parecía el espiral de una ballena porque un

chorro tibio y transparente

bañó toda la cara de Logan, luego él abrió su boca, se agarró el miembro y

se masturbó

hasta venirse sobre mi pelvis. La experiencia fue tan intensa que pocos minutos después nos quedamos dormidos, totalmente extenuados. A la mañana siguiente cuando desperté, Logan se había ido a dictar su conferencia pero me había dejado una nota que decía: “Has sido una de mis mejores alumnas. Tienes mucho potencial… Te lo dije; las mujeres también se corren. Bienvenida al club. Con cariño. L.”

Ese encuentro fugaz fue el último, pero aprendí mucho, de vez en cuando hablamos por

Whatsapp

y tenemos

sexo virtual,

yo aplico sus técnicas y él como todo un buen

sexopedagogo

me retroalimenta, cada vez que cortamos nuestras videollamadas, no puedo evitar pensar que “ahí va un escocés que sin lugar a dudas sabe cómo comerse un coño”.

Eyaculando

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.