Carta para mi amante

febrero 21, 2019 en

Carta a un Amante

No sé la razón por la que me encuentro

escribiendo esta carta para mi amante,

quizá solo quiero decir gracias y aunque no salga de mi corazón, porque esto que tengo en mi pecho grita que no me aleje, debo decir adiós, de verdad no me nace despedirme pero pienso que es lo correcto, por ti, por mí y por todo lo que nos rodea.

Eres de esas

personas que son difíciles de dejar

a un lado. Aún recuerdo cuando nos conocimos, no fue en las mejores circunstancias pues viste por lo que debo vivir a diario,

la vida de una mujer que no es valorada

por aquel que juró en un altar respeto, apoyo en todos sus aspectos y

amar hasta la muerte.

Fue en un centro comercial de la ciudad que

nuestras miradas se cruzaron

y debido a eso

mi esposo

me armó un show delante de todo el mundo que nos rodeaba. Sentía vergüenza de los que nos miraban en silencio y no fue lo único pues al llegar a casa su palma cacheteó mi cara, dolor que aún llevo en mi piel y en el alma.

Las decisiones que tomamos a lo largo de nuestra existencia son las que nos abren nuevos horizontes en el largo camino que es la vida, no exagero al decir que años después de dar un acepto en la iglesia, el sendero que recorro se torna de piedras que me hacen tropezar una y otra vez, se hace eterno y si tuviera el control de mi destino cortaría la vía para dejarme caer en lo más profundo de la oscuridad, pero a quién quiero engañar, el solo hecho de pensar en ello me enfría la piel.

Mujer Maltratada

Querido amante, tal vez seas fruto de mi imaginación y quizás seas quien enferme la cabeza del

hombre

con el que me casé. Te escribo esto porque si de verdad existes quiero que vengas corriendo y me secuestres a donde sea pero sácame de esta pena que me baña a diario. Ven y muéstrame la verdadera felicidad, la alegría de

vivir amando así sea pecando.

Ayúdame a borrar las cadenas de una mala decisión.

Querido esposo, no te culpo, no te odio, somos humamos y el solo hecho de serlo trae consigo una cantidad de errores inimaginables, estamos hechos de pecados capitales y cometerlos es normal pero hace mal, nos ahoga en la felicidad que una vez nos unió y al igual que tú, pequé y no me arrepiento porque te respeté, amé y valoré hasta donde no pude más.

Esposo y amante,

aunque uno sea real y el otro parte de mi imaginación, quiero decirles gracias. A ti mi

querido amante

por transportarte fuera de mi realidad a vivir lo que siempre soñé al casarme y a ti

querido esposo,

gracias por demostrarme que el

amor

en muchas ocasiones se torna de mentiras, que un principio es una fachada que con el tiempo se va gastando, que somos esclavos de nuestras decisiones, sean buenas o malas, siempre va a haber algo que te recuerda que eres humano, que pecar hace parte del guion de la vida, que la imaginación nos hace vivir felicidad en la infelicidad.

Esta carta fue redactada por una de las lectoras de nuestro blog. Qué opinas sobre esta tipo de situaciones que viven día a día

muchas mujeres

en sus vidas.

Mujer Confundida

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